Tarjeteros y carteras de bolsillo
Piezas chicas, cosidas a mano y sin forro. Cada una está listada con sus medidas cerrada y abierta, el espesor del cuero, el hilo y el paso de costura, y con cuántas tarjetas entran el primer día y cuántas al mes, porque no es el mismo número.
Tarjetero plano de dos bolsillos
- Medidas cerrado: 105 × 72 mm. No se abre: es una pieza plana con un bolsillo a cada lado y una ranura central para billetes doblados.
- Espesor: 1,4 mm en cada cara, 1,2 mm en los bolsillos, rebajados en el borde de entrada para que la tarjeta no trabe.
- Tarjetas: el primer día entran tres por bolsillo, apretadas. Al mes, cuando el cuero cedió lo suyo, entran cuatro por bolsillo sin forzar. Seis tarjetas el primer día, ocho al mes.
- Hilo y paso: hilo encerado de 0,6 mm, paso de costura de 3 mm, costura a dos agujas por el contorno completo.
Es la pieza más fina del taller y la que más pátina toma, porque va en el bolsillo del pantalón y se frota el día entero.

Tarjetero con solapa
- Medidas cerrado: 110 × 78 mm. Abierto: 110 × 160 mm.
- Espesor: 1,6 mm en el cuerpo y la solapa, 1,2 mm en el bolsillo interior.
- Tarjetas: cuatro el primer día en el bolsillo central y una en la ranura de la solapa. Al mes, seis en el central. Cierra con un botón de latón, no con imán.
- Hilo y paso: hilo encerado de 0,6 mm, paso de 3 mm.
La solapa protege el canto de las tarjetas y evita que salgan solas del bolsillo trasero. Es la pieza que recomendamos a quien lleva más de seis tarjetas.
Cartera de bolsillo
- Medidas cerrada: 112 × 90 mm. Abierta: 225 × 90 mm.
- Espesor: 1,6 mm en el exterior, 1,2 mm en los cuatro bolsillos de tarjetas, 1,2 mm en la división de billetes.
- Tarjetas: dos por bolsillo el primer día, ocho en total; tres por bolsillo al mes, doce en total. Billetes sin doblar en el compartimento largo.
- Hilo y paso: hilo encerado de 0,6 mm, paso de 3 mm, con doble puntada de remate en las cuatro esquinas.
Es la pieza con más capas cosidas del taller. Recién hecha es rígida y abre a medias; al mes abre plana y cierra sola.
Por qué no llevan forro
Un forro es una tela o un cuero fino pegado por dentro para tapar el descarne, que es la cara interior del cuero, la que no tiene flor. En nuestras piezas el descarne queda a la vista. Lo elegimos así por tres razones, y las tres tienen una consecuencia que conviene saber antes de pedir.
- Menos espesor. Sin forro, un tarjetero de dos bolsillos tiene tres capas de cuero y no cinco. Entra en el bolsillo delantero sin marcar el pantalón. La consecuencia: el descarne suelta un poco de pelusa las primeras semanas, hasta que se asienta.
- Nada que se despegue. Un forro pegado se separa con el calor y la humedad, y una vez separado no se vuelve a pegar bien. Sin forro no hay nada que se despegue. La consecuencia: el interior toma pátina igual que el exterior, y se oscurece con el uso.
- Se ve lo que hay. El espesor que decimos en la ficha es el espesor real del cuero, no el de una capa de cuero más una de tela. La consecuencia: el interior no es liso como una tela; tiene la textura del descarne, un poco afelpada.
Si preferís un interior liso y de tono parejo, esta no es la pieza para vos, y es mejor saberlo antes.
Hilo, paso y agujas
Todas las piezas chicas se cosen con el mismo hilo: encerado, de 0,6 mm. La cera hace que el hilo se trabe en el agujero y no corra si una puntada se corta; una costura a dos agujas con hilo encerado se puede cortar en un punto y no se deshace. El paso es de 3 mm, marcado con rueda antes de perforar, y cada agujero se abre con lezna en diagonal, para que la puntada quede inclinada y apoye sobre la flor.
Con paso de 3 mm, un tarjetero plano lleva alrededor de ciento veinte puntadas por contorno. No es un dato para impresionar: es lo que explica el tiempo de taller que damos en la respuesta y por qué una pieza chica no sale de un día para otro.
Antes de pedir
Contá cuántas tarjetas llevás hoy y elegí la pieza por el número del mes, no por el del primer día. Si dudás entre dos, decilo en la consulta y te respondemos con la que mejor va para ese número. Para el cuidado del cuero, hay una página aparte: curtido y cuidado.
